Gafas de lejos o cerca

Son los cristales más usados, ya que son los que se utilizan para personas con problemas en la visión para lejos o para cerca. Tienen la misma graduación en todo el cristal. Los cristales monofocales esféricos negativos son para la miopía, los positivos hipermetropía y los que además son monofocales cilíndricos, astigmatismo. También utilizan lentes monofocales positivos aquellos pacientes que ven muy bien de lejos pero necesitan gafas solamente para cerca, como leer, escribir, coser…

Progresivos

Entre los 40 y los 50  años comenzamos a tener problemas para ver de cerca. Es un proceso totalmente normal y degenerativo y lo que produce es una mala visión para cerca como leer, escribir, coser y, más adelante, incluso ver mal la pantalla del ordenador. Para aquellos pacientes que ya usaban gafas y que empiezan a ver mal de cerca, necesitan compensar esta nueva graduación con un lente progresivo o multifocal.

Los cristales progresivos tienen distinta graduación dependiendo de la zona de visión. La parte superior está pensada para ver bien de lejos y la parte inferior para poder bien de cerca y entre la zona de lejos y la zona de cerca va variando la graduación, y está pensada para la zona intermedia como la pantalla del ordenador o el salpicadero del coche. Para conseguir que todas estas graduaciones en un solo lente hay que pulir los lentes con una curvatura característica, lo que produce una serie de aberraciones laterales. Estas aberraciones producen una visión más borrosa en el lateral del lente que en centro.

Dependiendo del tipo de lente progresivo y de la tecnología utilizada para su fabricación, habrá más o menos aberración lateral. Cuanto menor sea la aberración lateral, más campo de visión. Por lo tanto a mayor calidad, mayor comodidad y mayor campo visual.